Esparvel y Adalberti califican de insostenible y especulativo el crecimiento urbanístico de Toledo y la comarca de La Sagra

La Agrupación Naturalista Esparvel y la Asociación Adalberti creen que el desmesurado crecimiento urbanístico de la comarca de Toledo y la Sagra obedece a intereses especulativos.

En estos días está de actualidad el urbanismo descontrolado basado en la especulación que se ha puesto claramente de manifiesto en el megalómano proyecto de Seseña. No obstante, no es éste un caso aislado y probablemente haya más de un “pocero” en nuestra provincia, ya que tanto la propia ciudad de Toledo, como gran parte de los municipios de su entorno, se han visto en los últimos 3 años atacados por el “virus del pelotazo” que parece ser la causa de esta “fiebre especulativa”.

Como ESPARVEL ya ha denunciado en diversas ocasiones, municipios de La Sagra y el entorno de Toledo (Bargas, Olías del Rey, Burguillos, Cobisa, Argés, Layos, etc) están creciendo de forma desmesurada en los últimos años, sin planificación alguna y con el aparente beneplácito de la Junta de Comunidades, ya que sus Consejerías de Urbanismo y de Medio Ambiente parecen ciegas ante la proliferación de PAUs que multiplican por varias veces el número de viviendas y de habitantes ya existentes en esas localidades, destruyendo la trama y el paisaje urbanos y, quizás la propia identidad de estos pueblos, a través de la suma de urbanizaciones de adosados, más o menos dispersas por el término municipal. Este desmesurado crecimiento que se está produciendo en el entorno de Toledo, que incluye numerosas urbanizaciones y la previsión de varios campos de golf obedece a meros intereses especulativos y va a favorecer el incremento de problemas ambientales y sociales con consecuencias impredecibles.

La propia ciudad de Toledo no es ajena a esta fiebre por recalificar para especular y construir, ya que el POM prevé la construcción de un número excesivo de viviendas que multiplicará por tres o cuatro veces su población, y conllevará la destrucción de algunas zonas de gran valor ecológico que pasarán a ser suelo urbanizable o se convertirán en un vertedero de residuos urbanos, sin que los ciudadanos tengamos información suficiente de estado final del POM tras su aprobación.

Esta realidad especulativa no se corresponde con las recientes declaraciones del Presidente Barreda o su Consejero de Urbanismo y Vivienda sobre desarrollo sostenible en materia urbanística, ya que en este aspecto los promotores y constructores llevan años “campeando a sus anchas”, con el beneplácito de los ayuntamientos implicados y sin que la Junta se atreva a poner límite a tanto afán urbanizador. Aunque el caso de Seseña es notorio por su megalomanía y por las investigaciones judiciales en curso, consideramos que situaciones similares podrían estarse produciendo en otras localidades toledanas. ESPARVEL y ADALBERTI consideran que el Presidente Barreda debería ser consecuente con sus recientes actuaciones sobre la Vega Baja y dar instrucciones a sus Consejeros de Urbanismo y Vivienda y de Medio Ambiente para que apliquen en la región y, por supuesto, en Toledo y su entorno los criterios de sostenibilidad que dice defender y que actualmente no se corresponden con el culto al ladrillo que los ciudadanos podemos constatar.

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