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Las Jornadas Naturalistas de Castilla-La Mancha: un encuentro para compartir nuestra pasión por la naturaleza

octubre 27, 2026

Las Jornadas Naturalistas de Castilla-La Mancha, celebradas el pasado 24 de octubre en Hinojosa de San Vicente (Toledo), fueron todo un éxito de participación y convivencia. Socios, voluntarios y simpatizantes de Esparvel, llegados desde distintos puntos de las provincias de Toledo y Cuenca, compartieron una intensa jornada de actividades, aprendizaje y experiencias en torno a lo que más nos gusta y nos une: nuestra pasión por la naturaleza.

El encuentro, organizado por Esparvel con la colaboración de la Red de Vencejos de Toledo, permitió reunir a naturalistas de distintas generaciones, desde los más veteranos hasta los más jóvenes, en un ambiente de compañerismo, entusiasmo y compromiso con la conservación de nuestro patrimonio natural.

Una mañana de campo para aprender y descubrir

La jornada comenzó a las 10:00 horas en Hinojosa de San Vicente, con el desarrollo de cinco talleres prácticos dedicados a diferentes disciplinas naturalistas: ornitología, anillamiento científico de aves, mariposas, mamíferos y rastros, y herpetología.

Los participantes, acompañados por naturalistas expertos de Esparvel, tuvieron la oportunidad de profundizar en el conocimiento de la fauna de nuestro entorno mediante actividades eminentemente prácticas, en contacto directo con la naturaleza.

El taller de ornitología permitió descubrir e identificar las aves presentes en la zona, mientras que el de anillamiento científico acercó a los asistentes a esta importante herramienta para el estudio y la conservación de las poblaciones de aves.

Los aficionados a los insectos disfrutaron del taller de mariposas, dedicado al conocimiento de estos fascinantes animales, su diversidad y su importancia ecológica.

Por su parte, el taller de mamíferos y rastros permitió adentrarse en el mundo de unos animales que, aunque muchas veces pasan inadvertidos, dejan numerosas señales de su presencia. Huellas, excrementos y otros indicios se convirtieron en pistas para descubrir quiénes habitan nuestros campos y bosques.

El taller de herpetología completó las actividades de la mañana, acercando a los participantes al conocimiento de los anfibios y reptiles de la provincia de Toledo, su extraordinaria diversidad y los problemas de conservación a los que se enfrentan.

Los cinco talleres tuvieron una excelente acogida y demostraron que aprender sobre la naturaleza resulta mucho más apasionante cuando podemos observar, experimentar y compartir nuestros conocimientos directamente sobre el terreno.

Los jóvenes naturalistas conquistaron Cabeza Bermeja

Paralelamente a los talleres, el grupo de senderismo joven de Esparvel realizó una ruta desde Hinojosa de San Vicente hasta Cabeza Bermeja.

La excursión permitió a los participantes disfrutar de los paisajes de la Sierra de San Vicente, descubrir algunos de sus valores naturales y compartir una experiencia de convivencia en plena naturaleza.

Esta actividad puso de manifiesto la importancia de fomentar entre los más jóvenes el conocimiento del territorio, el senderismo y el contacto directo con el medio natural.

Porque una de las mejores maneras de aprender a proteger la naturaleza es, precisamente, conocerla, recorrerla y disfrutarla.

La comida anual de Esparvel: un encuentro entre amigos

Al mediodía, los participantes nos desplazamos hasta El Real de San Vicente, donde celebramos la tradicional comida anual de Esparvel.

Alrededor de un buen cocido compartimos conversaciones, experiencias, recuerdos y nuevos proyectos. Fue uno de esos momentos especialmente entrañables que nos permiten reencontrarnos con compañeros y amigos, conocer a nuevos socios y fortalecer los vínculos que mantienen viva nuestra asociación.

La comida reunió a varias generaciones de naturalistas, desde personas que llevan décadas participando en las actividades de Esparvel hasta quienes se han incorporado recientemente.

Más allá de las actividades de conservación y divulgación, estos encuentros constituyen una parte esencial de nuestra asociación: la amistad, el compañerismo y el sentimiento de pertenecer a un colectivo unido por el amor y el respeto a la naturaleza.

Una tarde dedicada a los más pequeños y a la conservación de la fauna

A las 17:00 horas se reanudaron las actividades con dos talleres especialmente dirigidos al público infantil y juvenil, aunque también despertaron el interés de numerosos adultos.

En el taller de construcción de cajas nido para aves y refugios para murciélagos, los participantes aprendieron la importancia de proporcionar lugares adecuados de reproducción y refugio a determinadas especies, especialmente en aquellos entornos donde escasean las cavidades naturales.

La actividad permitió conocer algunas de las necesidades ecológicas de estos animales y descubrir cómo pequeñas actuaciones pueden contribuir a favorecer su conservación.

Por su parte, el taller de disección y análisis de egagrópilas de lechuza se convirtió en una experiencia especialmente sorprendente.

A través del examen de las egagrópilas, los participantes pudieron descubrir los restos de pequeños vertebrados consumidos por estas rapaces nocturnas e identificar huesos, cráneos y mandíbulas.

Una auténtica investigación zoológica que permitió conocer mejor la alimentación de las lechuzas y comprender su importante papel como controladoras naturales de las poblaciones de roedores.

Ambos talleres demostraron el enorme potencial de la educación ambiental práctica para despertar la curiosidad científica y fomentar el respeto por los animales.

Esparvel Cuenca nos enseñó a recuperar nuestras fuentes

Uno de los momentos más interesantes de la tarde fue la conferencia ofrecida por compañeros de Esparvel Cuenca, dedicada a sus experiencias en la reparación y restauración de fuentes tradicionales.

Durante la charla conocimos el trabajo que vienen desarrollando para recuperar estos pequeños elementos de nuestro patrimonio rural, que poseen un extraordinario valor histórico, cultural y ecológico.

Las fuentes, manantiales y abrevaderos tradicionales constituyen importantes puntos de agua para numerosas especies de fauna silvestre, especialmente anfibios, aves, mamíferos e invertebrados. Su abandono y deterioro supone, en muchos casos, la pérdida de pequeños hábitats de gran importancia para la biodiversidad.

La experiencia de nuestros compañeros conquenses despertó un gran interés entre los asistentes y dio lugar a una propuesta especialmente ilusionante: crear un grupo de voluntariado en la provincia de Toledo dedicado a la recuperación y restauración de fuentes tradicionales, comenzando por la Sierra de San Vicente.

Esta iniciativa constituye uno de los resultados más prometedores de las jornadas, ya que permitirá trasladar los conocimientos y experiencias compartidos a nuevas actuaciones concretas de conservación del patrimonio natural y cultural.

En los próximos meses esperamos que esta idea pueda materializarse en un nuevo proyecto de voluntariado ambiental de Esparvel, abierto a todas las personas interesadas en colaborar.

Esparvel sigue creciendo, 41 años después

Las Jornadas Naturalistas de Castilla-La Mancha fueron mucho más que un encuentro de aficionados a la naturaleza. Constituyeron una magnífica oportunidad para compartir conocimientos, estrechar lazos entre las delegaciones de Toledo y Cuenca, incorporar a nuevos participantes y, sobre todo, seguir construyendo proyectos de futuro.

La colaboración de la Red de Vencejos de Toledo, la implicación de los monitores de los talleres y el entusiasmo de los numerosos socios, voluntarios y simpatizantes hicieron posible una jornada que recordaremos con especial cariño.

Después de 41 años de historia, Esparvel continúa creciendo, incorporando nuevas generaciones de naturalistas y manteniendo intacto el espíritu que impulsó su nacimiento en 1985: conocer, disfrutar y defender la naturaleza.

Las jornadas nos dejaron buenos recuerdos, nuevos aprendizajes, amistades renovadas y proyectos tan ilusionantes como la recuperación de las fuentes tradicionales de la Sierra de San Vicente.

Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a todas las personas que participaron, a quienes impartieron los talleres, a los compañeros de Esparvel Cuenca, a la Red de Vencejos de Toledo y a todos los voluntarios que colaboraron en la organización.

Porque la mayor fortaleza de Esparvel sigue siendo su gente. Personas que comparten conocimientos, dedican su tiempo de manera altruista y trabajan juntas por la conservación de nuestro patrimonio natural.

¡Gracias por hacer posibles estas jornadas!

¡Nos vemos en el campo!

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